Claudio Toro, matrón y académico de la Carrera de Obstetricia y Puericultura de Universidad de Las Américas UDLA
Claudio Toro, matrón y académico de la Carrera de Obstetricia y Puericultura de Universidad de Las Américas UDLA

Los incendios forestales y en las ciudades, constituyen un riesgo relevante para la salud pública debido a la liberación de humo, material particulado fino, monóxido de carbono y otros contaminantes atmosféricos. En mujeres embarazadas, la exposición a estos agentes puede generar efectos adversos tanto maternos como fetales, por lo que resulta fundamental adoptar medidas preventivas oportunas.

 

La exposición al humo se ha asociado a dificultad respiratoria materna, aumento del estrés oxidativo, mayor riesgo de parto prematuro, restricción del crecimiento intrauterino y bajo peso al nacer. La estadística 2025 muestra que, a inicios de diciembre, había incendios importantes en combate en regiones como Valparaíso (Santo Domingo), O’Higgins (Litueche) y Metropolitana (San Pedro). Si bien el número de incidentes el año pasado fue mayor, la superficie afectada total es menor que hace dos años, con alrededor de 25.186 hectáreas afectadas en 2025 frente a 56.743 en el mismo periodo de 2024.

En este contexto, Claudio Toro, matrón y académico de la Carrera de Obstetricia y Puericultura de Universidad de Las Américas, recomienda tomar las siguientes medidas preventivas frente a la presencia de humo generado por incendios:

Permanecer en espacios cerrados durante episodios de humo con puertas y ventanas cerradas.

Evitar actividades físicas al aire libre.

Utilizar mascarillas N95 o KN95 si es estrictamente necesario salir.

Mantener hidratación adecuada (mínimo 2 litros de agua).

Alimentación equilibrada, rica en frutas y verduras.

Evitar estrés térmico.

Favorecer el descanso en decúbito lateral izquierdo.

Asimismo, el experto señala que, frente a la aparición de los siguientes síntomas, se debe consultar al servicio de urgencia más cercano:

Dificultad respiratoria.

Tos persistente.

Mareos o cefalea intensa.

Disminución de movimientos fetales, post estimulación por parte de la madre.

Contracciones uterinas 2-3 en 10 minutos que no ceden con el descanso.

Frente a la decisión local de evacuar el lugar de residencia por la presencia de un incendio, se debe llevar:

Agenda de control prenatal.

Medicamentos habituales.

Agua potable.

Mascarillas N95 o KN95.

“Los incendios forestales y en cualquier sitio, nos recuerdan que la protección de la salud materna y fetal requiere una acción oportuna y coordinada. Las mujeres embarazadas constituyen un grupo especialmente vulnerable frente a la exposición al humo, al calor extremo y a la contaminación ambiental, por lo que resulta fundamental garantizar el acceso a información clara y actualizada, medidas de prevención adecuadas y atención de salud oportuna”, finaliza el profesional de UDLA.

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