¿Insomnio en vacaciones cómo mantener buenos hábitos durante el verano

El verano y las vacaciones suelen asociarse al descanso, pero para muchas personas este periodo se convierte en un desajuste del sueño, cambios de rutina, mayor exposición a la luz, altas temperaturas y horarios irregulares que pueden afectar la calidad del descanso, generando insomnio, despertares nocturnos y fatiga acumulada.

Uno de los principales errores durante el verano es asumir que “dormir menos no importa” por estar de vacaciones. Sin embargo, la irregularidad sostenida en los horarios de descanso impacta directamente en el ritmo circadiano, afectando la concentración, el estado de ánimo y la energía diaria.

Desde Emma Colchón, marca especializada en descanso y bienestar, advierten que el calor es uno de los factores más determinantes del mal dormir estival. “Cuando la temperatura corporal no logra descender lo suficiente durante la noche, el cuerpo tiene más dificultad para entrar en fases profundas de sueño”, explica Theresa Schorbach, psicóloga y especialista en sueño. Por ello, se recomienda priorizar ambientes ventilados, ropa de cama liviana y materiales que favorezcan la regulación térmica.

Otro factor relevante es la sobreexposición a la luz de las pantallas. Los días más largos y el mayor uso de dispositivos móviles durante la noche retardan la producción de melatonina, hormona esencial para conciliar el sueño. “La clave no está en replicar la rutina del año laboral, sino en sostener ciertos anclajes: una hora aproximada para acostarse, un entorno adecuado para dormir y hábitos que preparen al cuerpo para descansar”, señala Schorbach. En este sentido, el dormitorio debe seguir siendo un espacio asociado al descanso, independiente de la época del año.

Mantener una buena higiene del sueño no solo mejora el descanso durante esta época, sino que permite volver a la rutina con mayor energía y menor impacto físico y emocional. En un contexto donde el descanso suele postergarse, contar con información clara y hábitos sostenibles se vuelve fundamental para dormir mejor, incluso cuando todo invita a desordenarse.

Recomendaciones clave para proteger la salud del sueño durante las vacaciones: existen prácticas que conviene evitar durante el verano para no afectar la salud física y mental:

  • Evitar acostarse cada día a una hora distinta: la variabilidad extrema de horarios altera el ritmo circadiano y dificulta conciliar el sueño incluso cuando se está cansado.
  • No dormir con exceso de calor: las temperaturas elevadas impiden que el cuerpo alcance el descenso térmico necesario para un sueño profundo, aumentando los despertares nocturnos.
  • Reducir el consumo de alcohol en la noche: aunque puede generar somnolencia inicial, interfiere con las fases profundas del sueño y favorece despertares tempranos.
  • Evitar el uso prolongado de pantallas antes de dormir: la luz azul inhibe la producción de melatonina y mantiene al cerebro en estado de alerta.
  • No transformar la cama en un espacio multifuncional: trabajar, comer o usar el celular en la cama debilita la asociación mental entre dormitorio y descanso.

“Dormir bien en verano no se trata de rigidez, sino de coherencia. Pequeñas decisiones diarias pueden marcar una gran diferencia en la calidad del descanso y en cómo enfrentarnos al día siguiente”, finaliza Theresa Schorbach, especialista en sueño de Emma.

 

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