Frente a los reportes que advierten un aumento del 86% en los diagnósticos de VIH durante la última década, alcanzando cerca de 91 mil personas diagnosticadas en Chile, AHF Chile, representante en el país de AIDS Healthcare Foundation (AHF), la organización internacional sin fines de lucro más grande del mundo dedicada a la respuesta frente al VIH y al sida, señalan que estas cifras también reflejan el impacto de la expansión del testeo rápido y de una mayor capacidad para detectar oportunamente a personas que antes desconocían su condición. Al mismo tiempo, advierten que el principal desafío sigue siendo garantizar un acceso oportuno al tratamiento y promover una adecuada adherencia a la terapia antirretroviral.
En el actual debate, AHF Chile llama a reforzar las conductas de prevención y recomienda que las personas con una vida sexual activa que mantengan prácticas como relaciones sin condón, incorporen el test de VIH de manera periódica, idealmente una vez al año o con mayor frecuencia si la exposición lo amerita. «Esta conducta preventiva permite lograr una detección temprana, mucho antes de que la infección progrese a la etapa sida», explica el doctor Carlos Becerra, especialista en salud pública y director de AHF Chile.
Modelo comunitario
Sin embargo, el gran reto en Chile no se limita a pesquisar, advierte el especialista, sino en el acceso oportuno y la adhesión al tratamiento.
En el sistema público, las Unidades de Atención y Control en Salud Sexual (UNACESS) enfrentan listas de espera que dificultan el acceso oportuno. Por ello, AHF Chile promueve su Centro de Salud Sexual ubicado en Estado 360, en la comuna de Santiago, como una alternativa gratuita, confidencial y sin prejuicios, en el cual las personas pueden acceder sin costo ni necesidad de agendar hora, a pruebas rápidas de VIH y sífilis, además de diagnóstico y tratamiento para infecciones como clamidia, gonorrea, tricomoniasis, candidiasis, VPH y herpes.
Cuando la organización llegó al país en 2018, las pruebas rápidas de VIH no se aplicaban en Chile y las ONG tenían prohibido por ley realizar testeos en la comunidad. Fue el constante trabajo de AHF, destaca Becerra, el que logró modificar este paradigma, “permitiendo que las pruebas rápidas tuvieran un lugar reconocido en las políticas públicas sanitarias del país y democratizando el acceso a la detección en entornos amigables y libres de estigma”.
Detección y tratamiento temprano
El verdadero desafío en Chile se encuentra hoy en el ingreso oportuno y la adherencia a la terapia antirretroviral (TARV). No basta con diagnosticar; es crítico hacerlo de manera temprana, antes de que el virus debilite el sistema inmunológico y la persona ingrese a la etapa sida, que constituye la fase avanzada de la enfermedad.
«Es fundamental comprender el impacto del tiempo. Si una persona con vida sexual activa se testea y detecta el virus de forma precoz, cuando la infección es relativamente reciente y su sistema inmunológico no se ha afectado, el inicio del tratamiento le garantiza una expectativa de vida exactamente igual a la de alguien que no tiene VIH», recalca el especialista Carlos Becerra, Gerente de País de la organización AIDS Healthcare Foundation en Chile.
Pesquisar a tiempo es vital. Si el tratamiento antirretroviral (TARV) se inicia de forma precoz, es decir, cuando el contagio es relativamente reciente y el sistema inmunológico aún no se afecta, Becerra indica que la persona puede tener una expectativa de vida como la tendría una persona que no tiene VIH.
Al iniciar el tratamiento de forma rápida, la terapia suprime la carga viral en la sangre hasta lograr la indetectabilidad, cumpliendo el principio de que ‘indetectable es igual a intransmisible’ (I=I), lo que corta de raíz la cadena de transmisión del virus, explica Becerra.
“El modelo de AHF Chile no se limita a entregar un resultado, cuenta con un sólido programa de vinculación activa que acompaña de forma personalizada a cada persona para agilizar su ingreso a la terapia de antirretrovirales y romper con las demoras administrativas. En un escenario donde el diagnóstico temprano salva vidas, la recomendación es clara: si se tiene una vida sexual activa con más de una pareja, el testeo anual debe ser una prioridad de salud”, enfatiza.



















