La diabetes es una enfermedad crónica que se genera cuando el páncreas no produce insulina o cuando no funciona de manera eficiente produciendo la insulina necesaria que requiere el cuerpo. Existen tres tipos de diabetes: diabetes mellitus tipo 1, que es la más frecuente entre los niños y adolescentes, donde el páncreas deja de producir insulina. Diabetes mellitus tipo 2, que es la más frecuente entre los adultos y está ligada a la obesidad o sobrepeso, la falta de actividad física y mala nutrición. En este caso, el cuerpo no puede utilizar eficazmente la insulina. El tercer tipo de diabetes es la gestacional, que es una complicación del embarazo que afecta al 10% de los embarazos a nivel mundial, aproximadamente.

 

En nuestro país la diabetes tiene una prevalencia del 10% de la población, lo que significa que, actualmente, 1 de cada 10 chilenos y chilenas padece esta enfermedad. Para María Eugenia Lobos, enfermera jefe de Acalis, “esta alta prevalencia está asociada al incremento

en el peso de los chilenos, el sedentarismo y la mala alimentación. De hecho, La obesidad y el sobrepeso son los principales factores de riesgo asociados a la diabetes tipo 2, que afecta al 90-95%. Estamos yendo por un mal camino, lleno de malos hábitos, pero la buena noticia es que es posible de revertir. La clave está en adoptar una alimentación saludable y al menos 30 minutos de ejercicios diarios, lo que permitirá un buen control del peso y, por ende, un mejor funcionamiento del páncreas”. Aquí vamos de lleno en la línea de la prevención, pero ¿cuáles son las medidas que debemos tomar en el caso de las personas que ya tienen diabetes y más aún en aquellos que pertenecen a la tercera y cuarta edad?

 

1.-Sabemos que el primer mandamiento en los cuidados de las personas que tienen diabetes es NO CONSUMIR ALIMENTOS NI BEBIDAS QUE CONTENGAN AZUCAR, porque produce alzas en los niveles de glucosa en sangre y en consecuencia, va dañando los órganos del cuerpo y en un largo plazo, genera complicaciones crónicas como la retinopatía diabética (ceguera), diálisis por insuficiencia renal, insuficiencia vascular periférica –problemas en la circulación que pueden llevar a la amputación de miembros inferiores–etc.

 

2.- A cualquier edad la actividad física siempre es bienvenida, porque hará que la insulina funcione de manera más efectiva para reducir la glucosa en la sangre.

 

3.-Los secretos para una alimentación equilibrada. Se aconseja llenar la mitad del plato con verduras sin almidón, una cuarta parte del plato con proteínas y el último cuarto, colocar alimentos con carbohidratos.  Todo esto acompañado por un vaso de agua.

 

4.- Control anuales. Se aconseja realizar una vez al año cita con un oftalmólogo para detectar si hay o no complicaciones en la visión, por una diabetes mal controlada. Una de ellas es conocida como Retinopatía Diabética (relacionada con la pérdida de visión progresiva), la que es detectada con un examen de fondo de ojo.

 

5.- Nefropatía. En nuestro país la nefropatía diabética es la principal causa de enfermedad renal crónica, en pacientes que inician terapias de sustitución renal. Se diagnostica a través de un examen de orina, en donde se busca la presencia de proteinuria como marcador de daño renal  y la determinación de la función renal.

 

6.- Cuidado del Pie Diabético

Es la consecuencia de una descompensación sostenida de los valores de glicemia, que desencadenan:

  • Alteraciones neuropáticas (Pérdida de la sensibilidad)
  • Alteraciones Isquémicas (microangiopatías)
  • Alteraciones neuro-isquémicas.
  • Aumento de riesgo a sufrir infecciones, de lesiones y amputaciones.

 

Para evitar el pie diabético se aconseja realizar un autoexamen diario del pie. Siguiendo en la línea del pie, una regla de oro es no caminar descalzo en ninguna parte, lavar diariamente los pies con agua tibia, nunca caliente, no remojarlos, secarlos prolijamente entre los ortejos (uso de toallas de papel), lubricarlos con glicerina y aceite emulsionado sin olor. Está estrictamente prohibido el uso de removedor de callos ni lijas metálicas. Por último, revise los zapatos antes de ponérselos.

 

7.- Las uñas es otras de los cuidados que hay que tener en cuenta. El corte debe ser recto, evitando cortarlas demasiado. En el caso de las personas mayores se aconseja recurrir a un experto en podología.

 

8.- Usar calcetines adecuados. Es decir que sean de hilo, algodón o lana sin costura. Realizar cambio diario de estos, velar porque que tengan elásticos suaves para mantener una buena circulación sanguínea.

9.- Usar los zapatos adecuados y aconsejados por expertos. Los zapatos deben ser de horma ancha, con suela gruesa, nunca puntudos ni con punteras, sin costura interiores, cómodos de tal manera que los dedos de los pies y el pie descansen en su posición natural.

Los zapatos deben estar hechos de un material suave que no produzca presión, evitando los cierres elásticos.

10.- Cómo tratar las heridas. Si te haces una herida en necesario lavarla con abundante

agua, cubrirlas y asistir a un centro de salud para un buen manejo.

 

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