En el marco de la Semana Mundial contra el Cáncer, especialistas en oncología refuerzan la importancia de la detección temprana y del acceso oportuno a tratamientos en Chile. Esto, porque, aunque se trata de una enfermedad detectable y tratable, continúa siendo una de las principales causas de muerte en el país, representando cerca del 30% de las defunciones anuales, según cifras del Ministerio de Salud.
Asimismo, de acuerdo con datos de Globocan, en Chile se registran más de 59 mil nuevos casos al año y más de 30 mil muertes asociadas a esta enfermedad, lo que confirma su impacto como uno de los principales problemas de salud pública a nivel nacional.
“En Chile, el cáncer enfrenta un escenario complejo. Las proyecciones indican que el cáncer colorrectal se convertirá en uno de los más frecuentes hacia el 2030. Por ello, es fundamental comprender que cada día cuenta y que retrasos en la confirmación del diagnóstico o en la realización de procedimientos quirúrgicos pueden afectar significativamente las probabilidades de éxito del tratamiento”, advierte el doctor Felipe Bellolio, cirujano coloproctólogo y ex Presidente de Sociedad Chilena de Coloproctología.
Según el especialista, en el sistema de salud chileno persisten brechas relevantes en los tiempos de diagnóstico y acceso a tratamiento, especialmente en el sector público. “La detección del cáncer y el inicio oportuno del tratamiento siguen siendo una preocupación estructural. La falta de homogeneidad en los tiempos de acceso provoca que muchos pacientes sean diagnosticados en etapas avanzadas, cuando las opciones terapéuticas son más complejas y los riesgos aumentan”, enfatiza el doctor Bellolio.
Diagnóstico precoz
Frente a este escenario, los expertos coinciden en que existen estrategias validadas de diagnóstico precoz que, aunque implican inversión, resultan altamente efectivas para reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida. “Hoy el cáncer cuenta con múltiples alternativas terapéuticas, que combinan cirugía, radioterapia y quimioterapia, entre otras opciones. Por ejemplo, en el cáncer de pulmón, cuando las lesiones se detectan en etapas iniciales, la probabilidad de curación puede alcanzar entre un 90% y 100%”, explica el doctor Raúl Berrios, cirujano de tórax de la Clínica Alemana.
En esa línea, el doctor subraya la necesidad de fortalecer el primer nivel de atención. “Es vital entregar más herramientas a los servicios de atención primaria y hospitales para realizar estudios en etapas precoces. A nivel nacional contamos con programas como la mamografía, el antígeno prostático y el Papanicolau, pero en patologías como el cáncer de pulmón aún no existe un programa de detección precoz por distintas razones. Esto requiere políticas públicas que prioricen el tamizaje en población de riesgo y la asignación de recursos de forma estratégica”.
En Chile, actualmente existen exámenes de detección precoz recomendados para distintos tipos de cáncer, los que permiten identificar la enfermedad en fases iniciales, entre ellos:
- Cáncer de Mama: Mamografía periódica según edad y riesgo.
- Cáncer Colorrectal: Test de sangre oculta en materia fecal y colonoscopía.
- Cáncer de Próstata: Control urológico con antígeno prostático (PSA) y examen físico.
- Cáncer Cervicouterino: Papanicolau (PAP) y test de Virus del Papiloma Humano (VPH).
Síntomas y señales de alerta
Los especialistas coinciden en que la prevención y la consulta oportuna siguen siendo las herramientas más eficaces. En la Semana Mundial contra el Cáncer, el doctor Bellolio, hace un llamado a no postergar la evaluación médica ante síntomas como pérdida de peso inexplicada, cambios persistentes en los hábitos intestinales o dolor prolongado.
“La población debe ser consciente de que incluso personas jóvenes pueden desarrollar algún tipo de cáncer, y que la detección temprana salva vidas. Mientras menor sea el tiempo de evolución del tumor antes del tratamiento, mayor es la probabilidad de curación. El abordaje integral no se limita solo a la cirugía, sino que más bien la radioterapia y quimioterapia cumplen un rol clave para potenciar los resultados clínicos”, señala Bellolio.
Por su parte, el doctor Berrios enfatiza que los esfuerzos también deben estar orientados a las personas. “Es fundamental educar a la población sobre cuándo consultar con un especialista y cómo acercarse oportunamente a los sistemas de atención primaria. El cáncer es una enfermedad que se aborda de manera personalizada, es decir, no existe una única receta para todos los pacientes, y por eso el seguimiento médico oportuno es determinante”.
Para quienes ya han sido diagnosticados con algún tipo de cáncer, el mensaje es claro: no abandonar los controles ni el tratamiento. Una enfermedad bien manejada puede ser totalmente controlada, evitando complicaciones graves y mejorando significativamente la calidad de vida.
Los especialistas coinciden en que reforzar la prevención, garantizar diagnósticos oportunos y agilizar el acceso a tratamientos quirúrgicos y complementarios debe transformarse en una prioridad nacional para reducir la mortalidad por cáncer en Chile.
























