El diagnóstico de un hijo con autismo, déficit atencional u otra condición de neurodivergencia abre un escenario marcado por obstáculos cotidianos, incertidumbre y una alta carga emocional para miles de familias en Chile, donde se estima que el 17% de la población tiene algún tipo de discapacidad. En este escenario, padres y cuidadores se ven obligados a recorrer, muchas veces en soledad, un camino complejo y desgastante, enfrentando información dispersa, múltiples especialistas y decisiones urgentes, lo que se traduce en frustración, agotamiento y una profunda sensación de abandono.
Esta realidad no responde solo a experiencias individuales: la fragmentación de la información, la escasa coordinación entre profesionales y el acceso limitado a avances terapéuticos son trabas que llevan a muchas familias a interrumpir los tratamientos, al punto de que estudios internacionales advierten que hasta un 67% de las familias abandona las terapias de manera prematura.
Pamela Neira, ingeniera y madre de Lucas, un niño autista y con hiperactividad, reconoció estas problemáticas también en otras familias, y fue así que desarrolló Bluba, una plataforma digital chilena de base HealthTech y EdTech que busca ordenar, transparentar y fortalecer los procesos terapéuticos, de rehabilitación y de aprendizaje infantil, integrando en un solo lugar a familias, pacientes y equipos profesionales. Nacida bajo la realidad de Lucas, Bluba pronto evolucionó para aplicar además al apoyo psicológico y educativo, con la intención de extender su aplicación a futuro también a adultos.
La solución permite centralizar toda la información de cada usuario, facilitando la planificación de objetivos por área, el registro estructurado de sesiones e intervenciones y la generación de informes claros y comprensibles por cualquier persona. A partir del análisis de datos acumulados, como avances, compromisos y frecuencia de sesiones, la plataforma permite ordenar información compleja y ofrece una visión más integral del proceso terapéutico.
¿A quién beneficia?
- En cuanto a las familias, se ofrece acceso a un registro completo del desarrollo del niño o adolescente, visualización de sesiones, objetivos e informes, y comunicación directa con los profesionales. En etapas posteriores, la plataforma incorporará una bitácora del hogar y herramientas de apoyo para el seguimiento cotidiano.
- Para los Centros de Atención Integral se ofrece una administración fácil de la información de cada niño atendido, una mayor coordinación entre diferentes profesionales, pautas y una simplificación total de los procesos con herramientas digitales.
- Para los profesionales independientes, se brinda acceso a una plataforma de gestión que permite la reserva de horas, el registro estructurado de sesiones o intervenciones, la carga y organización de informes, y la mantención de un historial completo de cada niño, manteniendo a las familias informadas sobre el proceso..
Este enfoque permite hoy ordenar y visualizar de manera clara el progreso de cada niño o adolescente, facilitando el seguimiento continuo y apoyando la toma de decisiones de los profesionales. En etapas futuras, Bluba proyecta incorporar análisis más avanzados que ayuden a identificar patrones y señales tempranas de riesgo de abandono. A la vez, la plataforma entrega a padres y tutores acceso directo a avances, informes y objetivos, promoviendo una participación más activa y sostenida de las familias en el proceso de apoyo.
“Uno de los principales problemas que detectamos es que muchas familias no abandonan las terapias por falta de interés, sino por cansancio, desinformación y sensación de desorden. Bluba nace para devolver claridad y confianza, permitiendo que las familias entiendan qué es lo que se está trabajando y cómo pueden apoyar desde la casa”, explica Pamela Neira, fundadora y gerente general de Bluba.
Actualmente, Bluba opera en distintas regiones del país y es utilizada en 6 centros y sedes educativas, conectando a más de 150 profesionales y acompañando los procesos de cerca de 150 niños, niñas y adolescentes, junto a sus padres y tutores. Centros de neurodesarrollo, atención temprana y apoyo integral ya han incorporado la plataforma como herramienta para mejorar la comunicación con las familias y fortalecer el seguimiento terapéutico.
“El impacto más relevante es que se genera una relación más colaborativa. Cuando todos tienen acceso a la misma información y objetivos claros, el trabajo deja de ser aislado y se transforma en un esfuerzo conjunto enfocado en el bienestar del niño o adolescente”, agrega Neira.
La propuesta de Bluba apunta a reducir la frustración de los cuidadores, fortalecer el trabajo de los equipos de apoyo y mejorar la continuidad de las terapias, en un contexto donde la salud mental, el desarrollo infantil y la inclusión se han convertido en prioridades de política pública.
Sus planes para 2026 incluyen difundir el trabajo de Bluba en medios y redes sociales, expandir su presencia a otras ciudades de Chile y crear un producto enfocado en colegios, cuyo piloto se llevará a cabo en una escuela en Temuco.
Sobre Bluba
Bluba es una plataforma digital chilena de base HealthTech y EdTech que busca transformar la forma en que familias y profesionales acompañan el desarrollo, la rehabilitación y el aprendizaje infantil. La solución permite centralizar en un solo lugar la información terapéutica y educativa de niños, niñas y adolescentes, facilitando la planificación de objetivos, el registro de sesiones, la comunicación entre equipos y familias, y el seguimiento claro de avances, reduciendo la fragmentación y la incertidumbre que suelen enfrentar los cuidadores.
Actualmente, Bluba opera en distintas regiones del país y es utilizada por 6 centros y sedes educativas, conectando a más de 150 profesionales y acompañando los procesos de cerca de 150 niños, niñas y adolescentes, junto a sus padres y tutores. Centros de neurodesarrollo, atención temprana y apoyo integral ya han incorporado la plataforma como una herramienta clave para mejorar la comunicación con las familias, fortalecer el seguimiento terapéutico y dar mayor continuidad a los procesos de apoyo infantil.
























