Gloria Cifuentes, académica de Odontología UCSC, advierte que los dispositivos genéricos de venta libre pueden provocar dolor muscular, alteraciones en la mordida y empeorar la disfunción temporomandibular.
El bruxismo es una de las condiciones orales más frecuentes en la población, caracterizada por el hábito inconsciente de apretar o rechinar los dientes, principalmente durante el sueño. Aunque muchas personas recurren al uso de férulas de descarga como una aparente solución, la evidencia científica demuestra que el empleo de dispositivos genéricos o de venta libre puede acarrear serias complicaciones si no cuentan con la supervisión profesional adecuada.
La académica de la carrera de Odontología de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Gloria Cifuentes, subraya que estas férulas deben ser siempre personalizadas y controladas por un especialista en trastornos temporomandibulares. “El uso de férulas sin supervisión odontológica puede ser muy peligroso. Si el dispositivo no está correctamente diseñado, ajustado y controlado, puede generar problemas adicionales como dolor muscular, alteraciones en la mordida, lesiones en encías o incluso empeorar la disfunción temporomandibular. Por esto, las férulas deben ser siempre personalizadas y prescritas por un profesional”, explica la académica.
De acuerdo con la experta, antes de considerar el uso de férulas, lo primero que debe hacer una persona que sospecha sufrir de bruxismo es acudir a un odontólogo. “Existen especialistas en trastornos temporomandibulares que realizan una evaluación clínica completa para identificar signos como desgaste dental, dolor muscular o ruidos articulares, y descartar otras patologías. Solo después de un diagnóstico confirmado, el odontólogo decidirá si una férula es el tratamiento más adecuado o si debe complementarse con otras estrategias terapéuticas”.
En esta línea, la evidencia reciente confirma que la confección de férulas a medida, ajustadas a las características dentales y funcionales de cada paciente, ofrecen mejores resultados que los dispositivos genéricos adquiridos en farmacias o plataformas digitales.
¿Cuáles son las causas del bruxismo?
El origen del bruxismo es complejo y responde a múltiples variables. Según la académica de la UCSC, entre las principales causas se encuentran factores psicológicos, como el estrés y la ansiedad; factores neurológicos, como alteraciones del sueño; y en menor medida, condiciones periféricas como interferencias en la mordida.
“Hoy se entiende que el bruxismo es un trastorno de origen más bien central que exclusivamente dental, por lo que requiere un abordaje integral y especializado. El diagnóstico se apoya en tres niveles: auto reporte del paciente, examen clínico y en casos más complejos, estudios de sueño como la polisomnografía”, detalla la especialista.
Finalmente, la académica UCSC hace un llamado a la población a evitar la automedicación con dispositivos genéricos y a optar siempre por la atención profesional. “Lo más importante es no usar férulas de venta libre sin control. Recomiendo consultar a un odontólogo especialista ante la sospecha de bruxismo, ya que además de un tratamiento seguro, el profesional puede orientar sobre medidas preventivas relacionadas con factores de riesgo, como el manejo del estrés, la higiene del sueño o la reducción del consumo de cafeína y alcohol”, concluyó la odontóloga.