¿Cómo cuidar tus alimentos cuando hace calor?

La mayoría de las personas coinciden en que durante la temporada estival pareciera que los alimentos se deterioran más rápido; sin ir más lejos, según un sondeo realizado por la aplicación de rescate de alimentos Cheaf a más de 1.500 de sus usuarios, un 98% de la muestra (1.481 personas) dijo que en verano se desperdician más alimentos, siendo las categorías frutas (47%), verduras (26%) y restos de preparaciones (19%) las que más se pierden en los hogares chilenos.

Iris Lobos, investigadora del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), confirma esta creencia, y asegura que el calor aumenta el riesgo microbiológico. “Entre los 5 °C y 60 °C, rango conocido como la ‘zona de peligro’, los microorganismos se multiplican rápidamente. En estas condiciones, bacterias como Salmonella, Escherichia coli o Listeria pueden crecer con mayor facilidad, elevando el riesgo de intoxicaciones alimentarias, sobre todo en carnes, lácteos, pescado y comidas preparadas”, expresa.

La ingeniera en alimentos explica que algunas vitaminas son sensibles al calor (como la vitamina C, el ácido fólico y varias del complejo B), por lo que pueden degradarse tanto durante la cocción como en un almacenamiento inadecuado. “Las altas temperaturas provocan una disminución significativa de la vida útil de los alimentos, aumentando el riesgo de deterioro y pérdida de inocuidad. Por ello, se recomienda mantener una adecuada refrigeración, respetar la cadena de frío y evitar dejar alimentos perecibles a temperatura ambiente por tiempos prolongados”, aconseja la investigadora del INIA.

Por eso, para Natalia Paredes, Business Manager de Cheaf Chile, es tan importante manipular y almacenar de manera correcta los alimentos que pronto se consumirá, preocupándose de mantener la cadena de frío para evitar que estos eventualmente se deban descartar. 

“Para lograr tener una cocina ‘cero desperdicios’ necesitamos, por una parte, tener una mayor organización en la cocina, ya que los espacios para almacenar son limitados y una correcta organización nos permitirá saber dónde tenemos los alimentos que requerimos y cuál es su fecha de vencimiento. Por otro lado, también necesitamos cambiar nuestros hábitos y comer sabiendo qué alimentos debemos utilizar primero; comprar en menores cantidades para asegurarnos que todo lo adquirido se consumirá y conocer las propiedades y requerimientos de almacenamiento de cada uno de los productos”, puntualiza la ejecutiva de Cheaf.

Cinco consejos para cuidar los alimentos en verano

Considerando que durante el verano los alimentos se deterioran con mayor rapidez, Iris Lobos destaca que es fundamental reforzar ciertas medidas de cuidado en el hogar para proteger la salud de las personas:

  • Mantener un control estricto de la temperatura: la temperatura del refrigerador debe ser igual o menor a 5ºC, mientras que la del congelador debe ser de -18ºC. Iris Lobos apunta que se debe evitar sobrecargar el refrigerador, “ya que el aire frío debe circular libremente para mantener una temperatura uniforme”.
  • No romper la cadena de frío: no se debe dejar alimentos cocidos o perecibles a temperatura ambiente por tiempos prolongados (máximo dos horas). Del mismo modo, al realizar compras se debe dejar para el final las carnes, los lácteos y productos congelados, los que luego deben ser trasladados rápidamente al hogar y refrigerados de inmediato.
  • Extremar las medidas de higiene: es importante lavarse cuidadosamente las manos antes y después de manipular alimentos. Del mismo modo, se deben lavar y desinfectar frutas y verduras antes de su consumo; desinfectar mesones, tablas y cuchillos luego de manipular carnes crudas; utilizar tablas y utensilios separados para carnes y vegetales; cocinar completamente carnes, aves, pescados y huevos; recalentar los alimentos hasta que estén bien calientes o humeantes, evitar recalentar un mismo alimento más de una vez.
  • Precaución con alimentos de alto riesgo: se debe extremar el cuidado con productos como mayonesa casera, carnes y aves, pescados y mariscos, lácteos, ensaladas preparadas, arroz y pastas cocidas.
  • Almacenamiento adecuado de los alimentos: siempre guardar los alimentos en recipientes herméticos; separar claramente los alimentos crudos de los cocidos; poner siempre las carnes crudas en el estante inferior del refrigerador, para evitar la contaminación cruzada por posibles derrames y aprovechar que esta zona suele ser la más fría y estable, y rotular las preparaciones caseras con fecha de elaboración. “La correcta organización de los alimentos en casa es una estrategia clave para prolongar su vida útil, preservar su calidad nutricional y reducir riesgos sanitarios, especialmente durante los meses de altas temperaturas”, comenta Lobos. En este sentido, la experta recomienda, por ejemplo, almacenar frutas y verduras que producen etileno (plátano, manzana, palta, pera y tomate) lejos de alimentos sensibles a este (lechuga, brócoli, zanahoria, pepino y espinaca); así como conocer qué alimentos son sensibles a la luz y el calor (aceites, harinas integrales y frutos secos) y guardarlos en lugares aptos para su conservación, entre otras buenas prácticas.

“Un 45% de las personas encuestadas por Cheaf dijo “no saber” qué cuidados se debe tener con frutas y verduras para que duren más. Por eso es tan importante tener en cuenta los consejos que nos brindan los expertos en esta materia y aplicarlos en nuestros hogares”, asevera Natalia Paredes, y complementa que al adoptar estas prácticas, “no sólo estaremos evitando el desperdicio de alimentos en nuestras casas, sino que además estaremos aportando a una economía familiar más eficiente y evitando gastos excesivos”.

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